Se crea un río imaginario, de línea a línea a lo ancho de la pista, en el centro dos cocodrilos. Todos los jugadores se situan en una orilla (línea), y deben pasar el río y situarse en la otra línea sin que los cocodrilos los cojan, si los pillan deben convertirse en piedras. Las piedras la forman dos personas cogidas de la mano, que ayudan a pillar a los cocodrilos, pero estas solo interrumpen el paso de los jugadores, no pillan. El juego termina cuando todos los jugadores son pillados